Pink, aterrada, cambió su testamento cuando enfermó

 

"Pensé que todo había terminado para los dos": Pink, aterrada, cambió su testamento cuando enfermó de coronavirus con su hijo

 

Pink ha desvelado la pesadilla que vivió cuando ella y su hijo Jameson se contagiaron de covid-19 en abril de 2020. Tan mal lo pasó la artista, que reescribió su testamento una noche en la que pensaba que "todo había acabado" para ambos.

 

Más de un año después de estallar la pandemia mundial de covid-19, son miles las personas que continúan luchando contra el virus o contra sus terribles secuelas, físicas y psicológicas.

 

La cantante Pink anunció a principio de abril de 2020 que tanto ella como su hijo Jameson, que en aquel entonces tenía tres años, se habían contagiado de coronavirus.

 

Con motivo del lanzamiento de su tema All I Know So Far, que verá la luz el 7 de mayo, Pink ha charlado con Mark Wright en una entrevista para Heart Radio, donde ha explicado que la canción es en realidad una carta de despedida a su hija Willow, de nueve años.

 

El motivo no fue otro que, cuando la artista estaba muy enferma por coronavirus, llegó a temer por su vida y por la de su hijo: "Jameson y yo estábamos realmente muy enfermos y pensé que, para nosotros dos, todo había terminado", le ha explicado al presentador.

 

 

La artista ha continuado explicando cómo se levantó una noche sin poder respirar sin su inhalador, ya que parece asma, y que vio a su hijo pequeño con una terrible infección respiratoria que le provocaba fiebre, vómitos, diarreas y dolores de cabeza, garganta y pecho: "Me asusté tanto que reescribí mi testamento".

 

Además, Pink se vio con tan pocas opciones de vencer al virus que llamó a su mejor amiga para que le dijese a su hija Willow cuánto la quería si le pasaba algo: "Solo necesito que le digas a mi niña cuánto la quiero".

 

Afortunadamente tanto Willow como Carey Hart, pareja de la cantante y padre de sus dos hijos, no sufrieron esta dura experiencia con el covid-19.

 

Tras superar el coronavirus, Pink donó medio millón de dólares al hospital de la Universidad de Temple (Filadelfia), así como otro medio millón de dólares al Fondo de Crisis de Emergencia de Los Ángeles.